Artículos para “Pelo, pico, pata”: ¿Qué es el adiestramiento cognitivo-emocional?

Publicado el 6 de mayo de 2011

Actualmente se ha comprobado que el aprendizaje y la conducta de los animales son procesos más complejos y sociales de lo que creíamos.

Las relaciones afectivas de los animales, sus emociones durante el aprendizaje y sus sorprendentes capacidades cognitivas son elementos hasta hace poco desconocidos y por ello no aprovechados en su entrenamiento.

El adiestramiento cognitivo-emocional es una propuesta ordenada y consistente para incorporar estos avances en el entrenamiento de nuestros amigos caninos.

El entrenamiento de perros se ha basado tradicionalmente en la asociación de estímulos positivos y negativos con las conductas entrenadas, aunque posteriormente el interés por el bienestar de nuestros perros ha centrado el proceso de adiestramiento en aquellas formas de condicionamiento operante que usan los estímulos positivos, intentando minimizar o incluso hacer desaparecer las técnicas que usasen estímulos negativos para la enseñanza.

Pero, adiestrando únicamente a través de la asociación de estímulos positivos o negativos con la conducta, el animal sólo trabajaba sobre motivaciones individuales o egoístas: su principal objetivo durante el entrenamiento era conseguir su recompensa, lo que ha dado lugar a múltiples textos que afirman que los perros son muy egoístas y sólo trabajan en el caso de obtener refuerzos individuales ¡Pero hoy sabemos que el afecto es uno de los principales motores de conducta en los mamíferos sociales!, al incorporarlo como elemento técnico de entrenamiento la interpretación que hace el perro del proceso cambia, pues desea entrenar para poder “jugar en equipo” con sus amigos, los entrenadores, sin dependencia de premios extra. Esto supone un avance fundamental en cómo entrenar y en lo que los perros sienten al hacerlo.

Otra innovación es la búsqueda de un estado emocional positivo y saludable como primer evaluador de la calidad del entrenamiento. El objetivo es crear un entorno cooperativo entre los adiestradores y los perros, en el que entrenar resulta una actividad social placentera, generando emociones positivas por el simple hecho de realizar dicho entrenamiento, lo que conseguirá una mayor implicación y diversión del perro durante las sesiones, pues se ha comprobado que las emociones presentes durante el aprendizaje son muy relevantes para la calidad de dicho aprendizaje: un perro que desea estar entrenando porque se divierte aprenderá mejor y más rápido que el que ve el adiestramiento como una manera de conseguir algunos bocados de comida.

También se ha descubierto que, frente a la antigua idea de que el pensamiento era una capacidad únicamente humana, los animales (y entre ellos los perros) tienen complejas capacidades cognitivas, como la capacidad de solucionar problemas o de formar conceptos, que en el adiestramiento cognitivo-emocional incorporamos al entrenamiento, con ello las sesiones de trabajo se convierten en estimulantes pasatiempos mentales que funcionan más eficazmente para mejorar el aprendizaje y la calidad de vida que otros métodos de entrenamiento más tradicionales.

Por tanto las innovaciones y avances del adiestramiento cognitivo-emocional pueden resumirse en:

  1. Potenciación del afecto entre el perro y su entrenador como motor principal de conducta, frente al uso de recompensas para conseguir la ejecución de destrezas. Los entrenadores son amigos de los perros, no dispensadores de comida.
  2. Evaluación y búsqueda de la diversión del perro para motivarle a entrenar, frente a estimularle únicamente con recompensas de comida o juguetes. El adiestramiento puede ser divertido en sí mismo, no es necesario depender de comida o juguetes para que a nuestro perro le apetezca entrenar.
  3. Entrenamiento como contexto donde realizar actividades divertidas y que suponen estimulación mental y física para el perro, frente a la visión de enseñar y exhibir habilidades vistosas pero que no implican necesariamente una mejora de la calidad de vida de nuestro perro. Esto no implica una menor practicidad de las conductas entrenadas para el manejo cotidiano del perro ¡Todo lo contrario!
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Comentarios:


  1. Sylvia - junio 19, 2013

    Hola Carlos Alfonso, mucho gusto !
    Mi nombre es Sylvia y vivo en Uruguay, América Latina.
    Tengo un Rough Collie tricolor de 3 años, que me ha llevado a introducirme en este nuevo mundo del adiestramiento canino, pues es sumamente activo y le encanta aprender.
    Lamentablemente para él, soy una absoluta novata en este tema y me doy cuenta que he cometido muchos errores..uno de ellos, es que él hace lo que le pido siempre y cuando haya una recompensa de por medio (comida) y su respuesta es un poco menor con los juguetes.
    Si no es mucha molestia, podrías indicarme qué debo hacer para revertir esta situación? Mi ideal sería que él hiciera sus trucos o bien que participara en las pistas de agility por placer..
    Muchas gracias por compartir tus conocimientos.
    Saludos, Sylvia.

  2. M@ Elena - junio 26, 2017

    Buenos dias!!! Tengo una perra cruce de pastor aleman con pastor belga y abuelo husky….mas de 50 kg en canal…pero todo lo que tiene de grande lo tiene de noble y buena. Ya tiene 7 años y medio. Y vive en una parcela grande con espacio para correr y jugar. Desde que llegó a casa siempre he querido hacer cosas con ella de la forma en que tú hablas y ahora ya sé como se llaman esas técnicas. ¿Hay algún libro que me pudieras recomendar para mejorar los ratos que estoy con ella?. Muy agradecida. Elena, desde Albacete.

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