Protocolos de adiestramiento C-E (I): Espacios de aprendizaje

Publicado el 23 de abril de 2011

En primer lugar quiero disculparme por la desatención del blog, nos han surgido un montón de nuevos proyectos que han ocupado por completo mi tiempo, parece que ahora empieza a estar todo colocado y en marcha, por lo que vuelvo a la carga con la intención de que no se repita un silencio tan prolongado.

Y como otra de las cosas que he tenido paradas es el nuevo libro de adiestramiento que estoy escribiendo y que recoge detalladamente los nuevos protocolos de adiestramiento cognitivo-emocional, he pensado que podía ser buena idea reabrir “La Caja Verde” explicando cuáles son estos nuevos protocolos y en qué consisten. Los que me conocen ya supondrán que esto me llevará varios post, los que además conocen estos protocolos estarán seguros de ello ;).

Aunque dudé si empezar explicando la nueva división en etapas y fases y después ir detallando cuáles eran los protocolos para trabajar en cada una de ellas al final me he decidido a contaros primero las dos novedades que considero más vistosas: la construcción y uso de espacios de aprendizaje y la enseñanza y aprovechamiento de estructuras de adiestramiento y empezaré con ellos porque montamos ambos en los perros antes de enseñarles ninguna de las conductas que constituyen el objetivo del adiestramiento. En este post me centraré en los espacios de aprendizaje.

Los espacios de aprendizaje son aulas mentales que permiten poner al perro en disposición óptima para aprender. Un espacio de aprendizaje se caracteriza por una activación concreta y determinada de cuatro dimensiones en el perro: la mental, la emocional, la social y la física. Para entrenar estos espacios elegimos una conducta concreta (que denominamos conducta-marco) que facilite en el perro dicha activación mental, emocional, social y física. La conducta no debe ser valiosa para nuestros objetivos de adiestramiento, y la entrenamos tomando en cuenta que nunca buscaremos la máxima calidad en la conducta, sino conseguir, a través de ella, la activación adecuada de las cuatro dimensiones mencionadas, pues los espacios de aprendizaje están en sus dimensiones, no en la correcta realización de la conducta.

Como todo esto es farragoso contado de manera tan concisa pondré un ejemplo que creo que resulta claro: cuando empezamos a ir a la escuela necesitamos que nos enseñen que en el aula se permanece sentado mirando al frente (activación física), atento al profesor y sus explicaciones (activación mental), tranquilo (activación emocional) y subordinado a las normas del centro, que coordina el profesor a través de sus indicaciones sobre la marcha de la clase (activación social). Así si los niños no tienen estas cuatro dimensiones correctamente activadas el proceso de enseñanza-aprendizaje será de peor calidad o incluso no avanzará. Cuando un niño se sienta de espaldas al profesor para charlar con sus compañeros no tendrá la disposición física adecuada para aprender ¡no puede recibir la información didáctica! Si se encuentra sentado y mirando al frente, pero pensando en sus cosas en lugar de concentrarse en la explicación su disposición mental le impedirá realizar un aprendizaje eficiente, igualmente si está asustado por algún abusón o enfadado por algo que ha sucedido con sus compañeros tendremos una mala disposición emocional para aprender, por último si no es capaz de coordinarse con el profesor y aceptar que él debe dirigir la clase e interrumpe una y otra vez tendrá una mala disposición social que también impedirá un aprendizaje eficiente.

Por ello lo primero que se debe enseñar al niño es la conducta-marco adecuada para aprender, es decir a sentarse correctamente en un aula. Una vez que lo aprendemos en cuanto entramos en un aula a recibir formación sabemos cómo debemos comportarnos para optimizar el aprendizaje, sin embargo nadie pretende que esa conducta sea un fin en sí misma, premiando al niño que se sienta de manera más adecuada (excepto algunos internados suizos cuya utilidad social es servir a los padres como amenaza cuando tienen hijos díscolos en una edad que impide emplear Alcatraz como elemento disuasorio para corregir su conducta), lo que nos importa es que sentarse en el aula facilite y consiga la activación óptima para aprender, así algunos niños descansarán su espalda en el respaldo, otros se apoyarán con los codos en la mesa… no importa la exactitud de la conducta sino su eficacia.

Parece claro que hay que enseñar a los niños cómo recibir el aprendizaje antes de iniciarlo, ¿no debería ser igual con los perros? Me gustan mucho los perros, pero creo que no son más listos que los niños (al menos la mayoría :)) máxime cuando el enseñante es de otra especie. Los espacios de aprendizaje son la manera de enseñar a los perros a recibir de manera fácil el aprendizaje, promoviendo la creación de imágenes mentales sencillas y por ello fáciles de procesar para el perro. También le aportan seguridad emocional y social, algo muy necesario y frecuentemente relegado a un segundo plano al entrenar.

Nosotros construimos y usamos un mínimo de tres espacios de aprendizaje:

  • Espacio de concentración: El equivalente al aula del ejemplo, es donde enseñaremos al perro todas las conductas nuevas o puliremos los conocidas, se caracteriza porque aparecerá información nueva para el perro. En este espacio pedimos al perro concentración en el guía, tranquilidad emocional, coordinación con su guía para recibir correctamente sus indicaciones y un nivel de actividad física medio.
  • Espacio de juego: Aquí enseñamos todas las conductas que se moldean a través de conductas innatas del perro afines al juego (como las de caza o presa), también nos sirve para jugar con el perro de manera adecuada. En este espacio buscamos una activación mental que permita al perro estar atento a jugar, pero manteniendo el autocontrol necesario para atender también a su guía (muy importante en perros que se vuelven locos cuando juegan), emocionalmente queremos que el perro esté alegre y divertido, a nivel social le enseñamos que si se coordina con su guía para jugar ¡el juego es más divertido!, pero también que debe subordinarse a las normas de juego que decida este, la activación física será alta o muy alta (la que tenga cada perro cuando juega).
  • Espacio de calma: En el adiestramiento cognitivo-emocional es fundamental enseñar al perro a tranquilizarse cuando es conveniente, facilitando y permitiendo la correcta gestión del estrés causado por el aprendizaje u otros motivos, así como facilitando la consolidación del aprendizaje al poder relajar al perro después de un avance que le haya resultado difícil. En este espacio buscamos una concentración mínima, pues queremos un perro muy relajado y carente de estrés, incluso de eustrés. Socialmente el perro debe subordinarse a su guía, porque es quien decide activar el espacio de calma, y coordinarse con él para saber cuándo puede bajar su nivel de atención hacia el aprendizaje, evitando esos perros que sólo saben estar en las sesiones de entrenamiento excitados y que, en cuanto bajan su nivel de excitación, bajan también la calidad de sus respuestas.

Como ya estoy al principio de la cuarta página y temo la ira de mi Webmaster :(, terminaré diciendo que los espacios de aprendizaje son una excelente herramienta educativa para perros que practican adiestramientos complejos y exigentes, pero no son prácticos para el adiestramiento comercial porque se necesita un número alto de sesiones para montarlos (nosotros estamos tardando unas veinte sesiones en tener los tres), lo que es incompatible con la rentabilidad comercial ¿Qué hacemos entonces con los adiestramientos comerciales? Pues enseñar y usar estructuras de adiestramiento, pero esa es otra historia y debe ser contada en otro post ;).

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Comentarios:


  1. Evaqui - abril 24, 2011

    Excelente, como siempre. Felicidades.

  2. Pere Saavedra - abril 24, 2011

    Anda, que si se me ocurre a mí poner “conducta-marco” ??? Alguno pensaría y comentaría que se me ha ido la ollaaaaa jajajajajajajaja

    Solo falta Carlos algún ejemplo sobre este tipo de conducta con el perro, algunos se estarán preguntando cómo llevar todo esto a la práctica.

    Es increíble cómo se parece vuestra filosofía a la mía, los patrones son los mismos, aunque llevan nombres diferentes. Es fantástico leer cómo tenéis todo súper ordenado para que al perro le llegue una información totalmente limpia y clara.

    Gracias por las aportaciones, genial !!!

  3. Marcos J. - TAKODA - abril 25, 2011

    Muy interesante.

    Da la impresión de que construimos experiencias similares con enfoques muy cercanos. En nuestra base de trabajo desde hace tiempo, generamos contextos de trabajo orientados a que el perro “aprenda a aprender”, a construir un “mapa” dentro del perro que facilite su aprendizaje y se oriente hacia nuestras “necesidades” como parte de las suyas. Entorno, estados emocionales, cognitivos, fisiología como elementos clave para dejar paso a procesos más avanzados y flujos de información más precisos y comprensivos.

    Pere. en cuanto a irse la Olla, hace poco un amigo me dijo “todos los que estáis en el mundo de los animales, sois un poco raros”, así que no te preocupes, jaja.

  4. Noelia Sosa - abril 25, 2011

    Muy interesante Carlos, ya me suenan las cosas y todo.

    Bueno yo quería decir que a mí me ha costado más de 20 sesiones montar los espacios, pero supongo que será también por una cuestión de regularidad, sólo trabajo los fines de semana con él, pero al final creo que los tiene montados.

    Quería además comentar una cosa sobre los beneficios de los espacios, mi perro (Labrador de 11 años) tiene miedo a las superficies brillantes, si va con la correa no hay problema porque sigue muy bien la estructura y eso le da seguridad, pero he descubierto además que una vez montado el espacio de calma, le puedo evocar este estado para que se relaje y no se ponga nervioso (algo complicado en mi perro si te acuerdas de él), y cuando voy a entrar en algún lugar con un suelo brillante con el “shh” y el “tranqui”, se le relaja el cuerpo, con lo cual entra mejor, y se resbala mucho menos, lo que ha conseguido que mejore y entre más tranquilo en los sitios.

    Gracias por todos los caminos que nos abres con tus enseñanzas Carlos, el bienestar de mi perro te lo agradece también.

  5. Hola,
    En primer lugar agradecer las respuestas, sobre todo porque me alegra que escriba tanto gente que ha probado estos protocolos y por tanto conoce cómo son y puede enriquecer el artículo, como gente que tiene trabajos que, sin ser iguales, son muy afines. Aunque a veces los adiestradores tendemos mucho a fijarnos en lo que nos separa suele ser más lo que nos une.

    Evaqui, dejémoslo en “…como CASI siempre” ;).

    Pere,es que a mí también dicen que se me ha ido la olla :), pero es una definición cómoda para entender qué es y para qué se usa, muchos excelentes adiestradores usan más o menos conscientemente este tipo de conducta, por ejemplo la conducta de estar/andar delante del guía y mirándole (que es mi conducta-marco favorita para el espacio de concentración) la usan de manera muy similar tres de mis adiestradores favoritos Edgar Scherkl en RCI, Fernando Silva y… Pere Saavedra.

    Marcos, ciertamente los conceptos son cercanos, pues el contextualizar y enseñar a aprender son vías que tienen que transitarse en base a unas normas comunes, la única diferencia que puedo apreciar por tu texto es el hecho de que uno de los principales objetivos de construir los espacios de aprendizaje es conseguir desde el principio que el entorno externo sea “casi” indiferente, pues al activar esas cuatro dimensiones conseguimos que el perro aprenda a desconectarse entorno, con lo que prácticamente no es necesario después generalizar las conductas aprendidas en estos espacios, el tiempo que invertimos en amueblar la cabeza del perro lo ahorramos en generalizaciones. Por supuesto que ambientes extremos en uno u otro sentido sí sacan al perro del rango óptimo de alguna de las cuatro dimensiones, pero la mejora en la auto-gestión es notable.
    En todo caso el preocuparse de optimizar el flujo de información y aplicarlo al adiestramiento es algo que pocos profesionales se plantean con la claridad que muestra tu comentario, realmente algo está mejorando en el mundo profesional del perro.

    Noelia,tu labrador de doce años es una maravillita y me alegra particularmente que nuestrar porpuestas ayuden a mejorar la calidad de vida de los perros geriátricos (ya sabéis que es una de mis rayaduras mental/emocionales).

    Muchas gracias por vuestros comentarios, de verdad.

  6. Interesantisimo el post Carlos. Aunque cuando por fin creo que empiezo a vislumbrar “vagamente” cual debe ser mi meta en cuanto a que cosas debo perfeccionar en mi forma de educar perros, vienes y me muestras que esa meta era solo un escalon mas hacia el verdadero fin del camino “si es que lo hay (que no lo creo)” en el adiestramiento canino.
    De todas formas a pesar de la frustracion que siento por no ser capaz de ver mas alla, me apasiona ver todo lo que puedo seguir aprendiendo y con ello ayudar un poco mas a los chuchines.
    Gracias de verdad.

  7. Luis - junio 4, 2014

    Me parece imprescindible que cualquier persona que quiera considerarse adiestrador maneje la información de este post.
    Este neoadiestramiento es idéntico a la pedagogía infantil. De hecho encuentro más información en artículos sobre pedagogía que de adiestramiento (pocos artículos sobre adiestramiento cognitivo maneja internet). ¿

    Recomiendas otras páginas/blogs que comparten en sus artículos tu concepto sobre educación canina?

    • Hola Luis,
      Te agradezco el comentario, efectivamente para la aplicación práctica nuestro nuevo modelo de adiestramiento he utilizado los criterios de trabajo de la didáctica (esto viene en el siguiente libro, no es este que sale ahora), creo que si existe una ciencia (aunque no sea una de las ciencias “duras”) que nos sirve para mejorar los procesos de educación y enseñanza en nuestra especie podemos aprovechar muchas cosas para la enseñanza y educación del perro. La verdad es que ni el término “”adiestramiento” ni el término “entrenamiento” me gustan demasiado para definir el proceso de enseñanza-aprendizaje.
      No soy muy de blogs, yo tiro más de publicaciones especializadas, sea on-line o en papel, puedes buscarlas con Dialnet, en castellano es una buena opción empezar con los nueve números de Didacticas específicas. En castellano menos, pero en inglés hay más cosillas.

  8. salvador moreno - junio 13, 2014

    Un verdadero placer poder leerte!! excelente ejemplo para mi sobre los espacios.

  9. Diana Angarita - junio 9, 2015

    Muy buen post y también opino que está información la debería manejar todo aquel que se haga llamar adiestrador, ya sea por profesión o por simple afición, como yo. Empecé a leer porque no sabía que era el adiestramiento C-E, sin embargo ahora he notado que lo practico con mi perrita más seguido de lo que pensaba y que muchos entrenadores conocidos también lo hacen aunque en sus programas de televisión, artículos, libros y post no utilicen la terminologia.
     Y si entiendo bien con mi perrita (una cruza de Pinscher Miniatura) cuando hacemos Agility esta practicando una conducta-marco de atención y de juego, y que cuando hacemos sesiones de desensibilizacion progresiva al agua (le tiene fobia) podemos aprovechar la conducta – marco de relajación que practicamos cuando descansamosna la mitad de su paseo diario. Aunque supongo que no será lo mismo hacer esto que dedicarle una sesión específica a una conducta marco específica supongo que en cierta forma lo que hacemos abra servido como práctica de la conducta marco. 

    Muchas gracias por tus publicaciones, muchas veces uno se siente perdido al hablar sobre adiestramiento canino hasta que se leen este tipo de artículos y te impulsan a seguir o te das cuenta de que estas cometiendo ciertos errores, para mi esta tipo de post son muy valiosos. 

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