Un día en el Zoo…

Publicado el 6 de Octubre de 2010

Tras unos cuantos meses de estudiar los protocolos de entrenamiento de delfines, leones marinos, psitácidas y rapaces en el zoo de Madrid, ayer empezamos la segunda parte del proyecto conjunto de Zoos Ibéricos y EDUCAN, la formación de sus entrenadores en el modelo cognitivo-emocional.

Yo tenía algo de prevención ante esta segunda etapa, en la primera nuestro único riesgo era resultar pesados, con tanta toma de datos y cuestionarios como le pasamos a los entrenadores (casi doscientos cuestionarios con cuarenta preguntas cada uno), pero el impartir formación para expertos que, en algunos casos, tienen más de veinte años de experiencia en el entrenamiento de animales era peliagudo.

Todos sabemos lo susceptibles y “especialitos” que somos los adiestradores 😉, lo defensivos que podemos resultar ante ideas nuevas o que no encajen con nuestra visión del entrenamiento, en este caso, además, esas ideas las aporta una empresa cuya experiencia está referida a otros animales diferentes.

En muchas ocasiones en las que he impartido formación para otros profesionales me he encontrado preguntas capciosas, buscando desmontar los argumentos de la exposición, reticencias a los argumentos científicos que no cuadrasen con los conocimientos previos o con la filosofía de entrenamiento o un mutismo altivo de “estoy juzgándote desde la altísima posición que me concedo a mí mismo” (en esto de auto-valorarnos los adiestradores no solemos pecar de modestia). Con el equipo de entrenadores del Zoo habíamos tenido muy buen rollo hasta ahora, pero darles clase era otra cosa.

Ahora procede que os cuente cómo fue: Salió perfecto :), en primer lugar el biólogo responsable de todas las especies que son entrenadas para exhibición (el jefe, vaya) era el primero en estar allí tomando apuntes, preguntando, ahondando en cada tema (lo que pasa es que nos liamos a hablar de neurología de la conducta y si nos dejan aún seguimos). Todos los entrenadores presentes preguntaban con intención de aclarar los conceptos nuevos y no buscando desmontarlos, de hecho enseguida empezaron las preguntas sobre cómo aplicarlos en casos concretos (¡tranquilos, sólo es el primer día!), lo que siempre es un indicador de que se le da credibilidad a la información presentada.

Al final tuve que interrumpir la clase para no excedernos demasiado del tiempo previsto, lo que tiene mucho valor si tomamos en cuenta que este curso se imparte fuera de la jornada laboral de los entrenadores y tienen que quedarse dos horas de su tiempo libre en el trabajo después de su horario habitual.

Particularmente me alegró que uno de los entrenadores, Pablo Roy, que fue de los que iniciaron este proyecto, se hubiera recuperado después de unos meses de severos problemas con su espalda. Hubiera sido muy injusto que él precisamente no pudiera acudir a las clases.

Estaremos impartiéndoles formación tres días en semana desde ahora hasta finales de Febrero, aunque la última fase del proyecto -utilizar protocolos de entrenamiento cognitivo-emocional con las especies indicadas- empezará algo antes, solapándose con el final del curso ¡Deseadme suerte!

Share Button

Comentarios:


  1. Eliseo - Octubre 6, 2010

    Por supuestísimo Carlos…SUERTE con mayúsculas y con admiraciones (y admiración); aunque, a decir verdad, me da que no te va a hacer falta, ya que estoy plenamente convencido de que este proyecto te traerá muchísimas más alegrías que penas (que también).
    En cuanto a tu frase “todos sabemos lo susceptibles y “especialitos” que somos los adiestradores” me hace pensar, reflexionar y no llego a una conclusión acertada. Desgraciadamente seguimos viendo gran cantidad de casos de magnificación (propia o de acólitos), endiosamientos varios, falta de rigor, cinismo, envidias, etc…que ciertamente no conducen a nada…en fin, supongo que cuando tenga (si llego) 70 años y mi perro tenga que tirar de mi silla de ruedas, no habremos cambiado mucho.
    Un auténtico placer leer vuestras ansias de seguir aprendiendo, aumentando conocimientos y, lo que es más importante, aplicándolos…

    Un abrazo

    Eliseo

  2. Elena - Octubre 6, 2010

    Mucha suerte!!! aunque con lo animado que se te ve, seguro que sale todo bien.

  3. Marina - Octubre 6, 2010

    Muchísima suerte Carlos.. aunque sé que no la necesitas

  4. Mucha Suerteeeeeeee!!!!!!!!!!!

  5. Marta Díaz - Octubre 6, 2010

    Mucha mierda!!! jajaja aunque el que vale, VALE!!! así que seguro que todo sale perfecto!!!

  6. Borja - Octubre 6, 2010

    Mucha suerte Carlos, te la estas gozando eeeeeeh!!! Me alegro.

  7. David - Octubre 6, 2010

    Sólo con el entusiasmo proyectado tanto por ti como por el resto de los profesionales se sabe que la suerte no es necesaria para que el proyecto sea positivo. Con afán y talento todo se consigue.

  8. Itziar - Octubre 6, 2010

    Joe, será porque los adiestradores que yo conozco son del mismo pelo que yo, o sea, principiantes, que no tengo la percepción de que seamos tan cerradicos de mente. Vamos, y que yo casi siempre pienso que lo de los demás es mejor que lo mío. Pero si no tienes interés por aprender seas lo experto que seas te quedas pobre…
    Me alegro que os vaya también por el Zoo. Mucha suerte y ya nos contarás los avances con los nuevos bitxos.

  9. Pedro - Octubre 6, 2010

    Mucha suerte Carlos!!!! Seguro que todo sale perfecto, y sabiendo lo profesional que eres y como trabajas con los animales nada puede ir mal con los entrenadores…

  10. “No soy capaz de entender cómo dices esto de nosotros los adiestradores” Jaja, eres un valiente. Mucha suerte y un abrazo.

  11. JOSE VICENTE - Octubre 6, 2010

    REAFIRMO LO DICHO.QUE PASADA CARLOSA DISFRUTAR MUCHISIMA SUERTE

  12. Ni suerte ni leches! que sé que no lo necesitas.
    Soy alumno en Sevilla y aún no te conozco, pero pareces ser el puto gurú del asunto.
    Espero poder tener la suerte, como tengo de aprender de Juan Félix, de poder aprender de ti alguna vez.
    Saludos.

  13. Javier - Octubre 6, 2010

    Muchísima suerte, seguro que tanto entrenadores como animales salen ganando con el proyecto.
    No nos tengas mucho en ascuas, ve contando cositas

    Ps.: Tengo curiosidad por descubrir como quedaron los protocolos con rapaces 😉

  14. Aurora - Octubre 6, 2010

    lo bonito sería poder observar como aplicas el aprendizaje
    cognitivo-emocional en delfines,leones marinos,rapaces y
    psitácidas ver como se obtienen los mismos resultados que nos has enseñado tu en perros.Me parece muy interesante y me produce mucha curiosidad,.Mucha suerte Carlos

  15. Pierina De Vico - Octubre 6, 2010

    …es admirable lo que haces!!!….
    Suerte no necesitas ya la tienes!!! y tengo la certeza que esto será un exitazo!!!
    Un abrazo

  16. Andrea - Octubre 6, 2010

    Joe Carlos!!
    Me alegro mucho por ti….sobretodo porque sé de primera mano como va todo aquello.
    Me alegro mucho de que quieran implantar el modelo cognitivo para los entrenamientos, van a ganar mucho!
    Ya sabes que para lo que quieras qui estaré.
    Espero verte algún día de los que vaya a ver a mis loritos!!
    Besazos

  17. Elvira - Octubre 7, 2010

    Desde el momento que me lo contaste no tuve la menor duda de que este proyecto sería un éxito. ¿Y todavía pensabas que la gente pudiera estar reticente y a la defensiva? Eso solo ocurre cuando no hay ganas de aprender. Y todos sabemos que de ti, se aprende mucho.
    Más que suerte, te felicito por el fantástico trabajo.
    Nos vemos pronto.
    Un abrazo.

  18. lorena - Octubre 7, 2010

    Me alegro mucho de que el comienzo del curso en el zoo haya sido bueno. La suerte no existe, el trabajo de calidad, el esfuerzo y estudio de años y la gran capacidad de transmitir tanto los conocimientos como la pasión por la etología, esa es tu suerte.
    Estoy segura de que todo te va a ir genial y va a ser muy positivo para todos los que estaís en este precioso proyecto.
    Cuelga algún vídeo cuando empezeís a aplicar el adiestramiento C-E para darme envidia sana de veros entre los leones marinos…

    Un abrazo.

  19. Me parece un proyecto alucinante. Vamos, que despierta una muy sana envidia y por supuesto admiración: (¡de veras se pueden hacer cosas tan interesantes en entrenamiento animal! En la parte de meter caña… 😉 : no le daría tanta importancia a la forma en que cada alumno asimila/procesa el material. Hay muchos modos de aprender y, con frecuencia, los entrenadores más analíticos necesitan buscar explicaciones a las congruencias e incongruencias de una nueva metodología con lo que ya manejan; cuestión de organización mental. Habiendo propuesto un nuevo paradigma al entrenamiento animal, tú mismo has tenido que hacerlo, así que no le eches morro! Lo importante es que el diálogo sea siempre amistoso y científico. Lo bonito es fomentar un ambiente que incentive ese intercambio, cosa que tú haces. El científico cuestiona (razonadamente), pero nunca olvida que cuestionar una idea no es cuestionar a la persona que la defiende. Hoy tenemos estas ideas, pero mañana puede que defendamos otras… porque somos seres de aprendizaje.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *